miércoles, 18 de febrero de 2026

Poesía Náhuatl

 


Inscripciones en monumentos, cerámicas y códices atestiguan hoy en día la grandeza de las culturas de lengua náhuatl que, además de todo su desarrollo arquitectónico y científico, forjaron un sistema de escritura y, con él, una literatura digna de ser conocida, especialmente su poesía.
Si bien la conquista de América supuso la destrucción de las instituciones y producciones precolombinas, no todo se perdió. En cuanto a la literatura, sobrevivieron relatos cosmogónicos y anales de la historia, pero sobre todo, poesía.

La lengua náhuatl actuaba en la era prehispánica como una lingua franca del mundo azteca y tolteca. Los aztecas, que llegaron a México-Tenochtitlán hacia el siglo XIII d.C., eran herederos de los toltecas, que habían florecido entre los siglos IX y XI y ya conocían la escritura. Se sabe también que los teotihuacanos hablaban náhuatl y que los olmecas dejaron las más antiguas inscripciones.

Estas culturas desarrollaron un sistema de escritura mixto que incluía signos pictográficos, ideográficos y fonéticos que no han terminado de ser descifrados, si bien es cierto que la mayor parte de su legado fue de tradición oral.

De acuerdo con Miguel León-Portilla, traductor y especialista en la materia, el conquistador Bernal Díaz del Castillo y el misionero Andrés Olmo, también filólogo del náhuatl, atestiguaron la existencia de libros y códices en las culturas prehispánicas. Pero destacó singularmente la obra de Bernardino de Sahagún.

Fraile y cronista, Sahagún compiló mucha de la poesía náhuatl en un manuscrito llamado Cantares mexicanos y en otro llamado Romances de los señores de Nueva España. Estos materiales solo fueron redescubiertos y traducidos en el siglo XIX, momento en el que inicia el estudio de la literatura náhuatl.

Categorías de la literatura náhuatl

Quienes escribían eran llamados o considerados tlamitini, que quiere decir "los que saben cosas". En realidad, los tlamatinime (en plural) fungían como filósofos o poetas.

Desde el punto de vista literario, los documentos encontrados hasta la fecha dan cuenta de dos géneros que fueron cultivados en la era prehispánica:

  • Tlatolli (palabra o discurso), relatos y discursos en prosa sobre historia, conocimiento, etc.; incluye los xiuhámatlque corresponden a los anales de historia;
  • Cuícatl (canto), que corresponden a los poemas y cantos.

Características de la poesía náhuatl

La poesía náhuatl era percibida como una fuente de conocimiento y de memoria ancestral. Por medio de ella, se legaba a las generaciones el conocimiento. Junto a esto, se presume que los cuícatl también eran percibidos como de inspiración divina. En ese sentido, se cree que quienes escribían poesía náhuatl no se consideraban solo poetas, sino filósofos.

Las piezas poéticas que encontramos evocan recuerdos y promueven el diálogo interior, de manera que la espiritualidad y la introspección son elementos muy importantes.

De acuerdo con León-Portilla, a esto se le suma el ritmo y la medida como elementos formales. Se sabe que algunos de estos poemas fueron concebidos para llevar acompañamiento musical o para ser cantados. Los poemas nahuas tienen, así, un tono lírico.

Temas y propósitos de la poesía náhuatl

La poesía náhuatl reflexiona sobre los hechos más profundos de la vida, pero no responde preguntas ni llega a conclusiones determinantes. Para los poetas, la vida se presenta como un misterio que no puede ser resuelto.

Este misterio vital es la principal preocupación. La peculiaridad del destino humano, que no es otra cosa que el paso inclemente del tiempo y la inexorable muerte, es la angustia más patente.

No es, en realidad, una preocupación esencial de la poesía. Dicen los investigadores que el amor nunca tuvo cabida en la poesía prehispánica náhuatl, a pesar de la presencia de ciertos poemas eróticos.En realidad, los poetas abordan las preocupaciones compartidas por la élite. Sus temas serán, pues, el paso del tiempo, la muerte, la guerra, y la poesía y el arte como flor y canto. Junto a esto, también se representaban los mitos cosmogónicos, las creencias religiosas, la amistad en la tierra y, finalmente, pero no menos importante, la invocación a dios, llamado "el dador de vida".

Tomado de: https://www.culturagenial.com/es/poesia-nahuatl/

El juego de la pelota maya

 


El juego de pelota prehispánico fue una actividad tan extendida que abarcó desde la región maya hasta el hoy estado de Arizona, Estados Unidos, con más de 500 canchas.

La cancha, que representaba el universo, estaba dividida en dos por una línea que se encontraba en el suelo. Los límites de la zona de juego simbolizaban la puesta y la aparición de las estrellas. El juego consistía en pasar la pelota, representación del sol, de un lado de la línea al otro, y ganaba al instante quien lograra pasar la pelota a través del centro de las piedras circulares. Para esto los competidores solo podían golpear la pelota con las caderas, los hombros, el antebrazo o la espalda, y no con las manos. La pelota, hecha a base de hule, era tan pesada que debían usar una cincha de cuero en la cadera para golpearla.

Tomado de: Mediateca INAH


Características

Era un ritual muy arraigado en la cultura maya

Se jugaba con dos equipos de 2 a 4 jugadores

Los jugadores usaban protectores corporales y palmas de caucho

Los jugadores golpeaban la pelota con las caderas, los hombros, el antebrazo o la espalda

La pelota estaba hecha de látex líquido extraído de árboles de caucho

El peso de la pelota variaba entre 3 y 5 kilos


Objetivo

Pasar la pelota a través del centro de las piedras circulares

Resolver conflictos sin recurrir a la guerra

Dirimir pleitos por tierras, tributos, contratos comerciales, etc.


Importancia

El juego de pelota maya era una mezcla única de deporte, ritual y teatro

Para los mayas enfrentarse de esta manera podía llegar a significar un adiós eterno y la unión de su alma con el otro mundo

Se sacrificaba ritualmente al capitán del equipo ganador 

Invenciones y descubrimientos de los mayas

 


El calendario Maya


En el calendario maya coexisten varias cuentas de tiempo:

  • el calendario sagrado (tzolk'in o bucxok, de 260 días)
  • el ciclo solar (haab, de 365 días)
  • la rueda calendárica de 52 años
  • la cuenta larga de 5200 Tunes (5125.36 años)
  • la cuenta lunar de 18 meses lunares
  • la cuenta venusiana de 584 días o kines
  • la cuenta de los señores de la noche o Bolon Tiku de 9 días y otros


El sistema de calendario tzolkin consta de 260 días (kines) y tiene 20 meses combinados con trece numerales (guarismos). El tzolk'ín se combinaba con el calendario haab de 365 días de 18 meses (uinales) de 20 días (kines) cada uno y cinco  días adicionales denominados uayeb, para formar un ciclo sincronizado que dura 52 tunes o haabs o 18 980 kines (días).








 


miércoles, 11 de febrero de 2026

El Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas




 El Popol Vuh es sin lugar a dudas el más importante de los textos mayas que se conservan. Se distingue no sólo por su extraordinario contenido histórico y mitológico, sino por sus cualidades literarias, las que permiten que se le pueda colocar a la altura de grandes obras épicas como el Ramayana hindú o la Ilíada y la Odisea griegas. Como éstas, el Popol Vuh no es un simple registro histórico, es a final de cuentas –como bien ha dicho Alan J. Christenson, autor de un reciente estudio y una traducción del texto quiché– una declaración universal sobre la naturaleza del mundo y el papel del hombre en él.

El contenido se puede dividir en los siguientes apartados:

La creación. En la primera parte del Popol Vuh, los dioses hacen surgir del mar primordial los valles y las montañas, y crean las plantas y los animales. Deciden crear a seres que los veneren y les hagan ofrendas. Los tres primeros intentos fracasan; en el primero las criaturas son los animales de cuatro patas y las aves, pero como son incapaces de hablar deciden hacer un segundo intento. En éste forman una criatura de lodo, pero ésta se disuelve al mojarse. En el tercer intento hacen hombres de madera, pero éstos son incapaces de venerarlos, por lo que deciden castigar su soberbia con un huracán y provocan que sus animales, sus herramientas y las piedras de sus casas se vuelvan contra ellos; los monos son los descendientes de aquellos hombres de madera. En el cuarto intento logran su propósito y crean al hombre, al que forman con maíz. Estos hombres, que saben cumplir sus obligaciones con sus creadores, son capaces de ver todo, en el tiempo y en el espacio, por lo que los dioses deciden nublar su visión. Ésta es la humanidad que ahora puebla la tierra.

--------------------------------------------------------------------------------

Los héroes divinos. Además del recuento de la creación del mundo y los hombres, en el Popol Vuh se relatan las aventuras de los héroes divinos, que limpian de obstáculos para el hombre al mundo y establecen las pautas de conducta adecuada para la humanidad. En esta parte del libro los protagonistas son varias parejas, comenzando por Xpiyacoc y Xmucané, seguidos por sus hijos, nueras y nietos. Xpiyacoc y Xmucané fueron los primeros ajq’ij, “guardianes de los días”, los adivinos que interpretaban los augurios del calendario sagrado de 260 días. Sus dos hijos, quienes llevaban los nombres de dos de las fechas de ese calendario, fueron Uno Hunahpú y Siete Hunahpú. Los primeros hijos de Uno Hunahpú, los gemelos Uno Mono y Uno Artesano, se convirtieron en los patronos de todas las artes, incluida la escritura. Tiempo después, Uno y Siete Hunahpú procrearon juntos a otra pareja de gemelos llamados Hunahpú y Xbalanqué, cuya madre fue Xkik’, hija del señor del inframundo. Las aventuras de estos dos últimos gemelos transcurren en dos escenarios. El primero es la superficie de la tierra; el segundo, el inframundo, el Xibalbá. Los eventos en cada escenario aparecen combinados: los héroes pasan de la faz de la tierra al inframundo y viceversa. Esos movimientos, con los de los otros participantes en las historias, prefiguran los movimientos del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas. Al final de la saga, Hunahpú se eleva para convertirse en el Sol y es seguido por Xbalanqué, quien asume el papel de la Luna llena.

Historia del linaje quiché. El resto del libro relata la historia del linaje quiché, cuyos fundadores se encontraban entre los primeros seres humanos, desde aquellos tiem- pos inmemoriales hasta después de la conquista española.







El Barroco

      ¿Qué es el Barroco? El Barroco fue un  período de la historia de la cultura en  Occidente  que abarcó el siglo XVII y principios del X...